Dejando a un lado los rasgos básicos, lo interesante del
blog, es reconocer su capacidad para producir interacción, las propiedades
innatas de difusión como así el alto nivel de acción como herramienta social. Tal como describe Bruguera[1]
“crear y gestionar un blog no es sólo una iniciativa limitada a una expresión
personal estática en la red. También incluye, implícita o explícitamente, una
vocación de generar dinámicas comunicativas y de incidir en
el universo de relaciones que van tejiendo los conjuntos y subconjuntos de
usuarios, agrupados en comunidades de afinidades o intereses.”. Está claro, el
blog, facilita las relaciones, tanto con otras aplicaciones de la red, como con
los usuarios. Los blog son estructuras de desarrollo, tanto individual como
social, que empujan a ampliar la expresión.
Retomando las ideas de Chomsky, acerca del lenguaje[2], es
interesante resaltar que “el lenguaje es el único sistema de comunicación que
permite la producción y la comprensión de un número infinito de enunciados a
partir del conocimiento de un número finito de reglas. En este sentido, el uso
creativo del lenguaje se refiere a la habilidad de un hablante maduro para
producir nuevas oraciones en su lengua y que asegura que otros hablantes
entenderán inmediatamente estas oraciones, incluso si no las han escuchado
nunca antes” revalorando la capacidad creativa e ilimitada del lenguaje. Esta reflexión
aplicada al blog, explica la pronta ramificación y expansión de esta herramienta,
dado que le proporciona distintos niveles de participación al usuario (por ej.:
escribir su blog, escribir en un blog colectivo), como así proveer experimentación
en la creación y por sobre todo, generar otra realidad, otra cultura dentro del
espacio virtual.
El blog propone un espacio, un apoyo de interacción, de
relación que invita a generar nuevas vías de escritura y por ende nuevos modos
de leer y pensar. Este nuevo soporte, además
de dotar de mayores instrumentos a la escritura, implanta nuevos tipos de
lenguaje y por ende, de comunicación. Se trata de generar, de manera gradual,
una transformación en la estructura y en la forma de la inteligencia humana. Y
desde esta perspectiva el blog impulsa el trabajo de la subjetividad, de la
creación de identidad y de reflexión, propia de una nueva manera de pensamiento
que ya trabaja en la red.
